La homeopatía es un método terapéutico que consiste en dar al enfermo dosis bajas o
infinitesimales de la sustancia, que administrada a dosis altas y a sujetos sanos, provoca en ellos síntomas semejantes o parecidos a los del enfermo.

Por ejemplo, el árnica: La ingestión en dosis grandes de esta planta provoca determinados síntomas: dolor muscular, hematomas, fiebre... Sin embargo, preparada según el método de fabricación homeopático, Arnica alivia estos mismos síntomas.

Fue concebida a finales del siglo XVIII por el médico Samuel Hahnemann
(17551843) como una forma de mejorar el espíritu vital del cuerpo.

La homeopatía ofrece tratamientos y soluciones para toda la variedad de trastornos físicos o psicológicos que puede sufrir el ser humano, y su efectividad depende mucho del acierto que se tiene con el remedio adecuado, cuando se trata de sanar definitivamente. Remedios homeopáticos que ayuden a mejorar el síntoma, sin profundizar excesivamente en la raíz de la enfermedad, también se utilizan con buenos resultados, pero la verdadera labor del homeópata consiste en tratar al paciente en su globalidad y su biografía para devolverle a la salud. Desde este centro, el tratamiento con homeopatía va encaminado al fin de recuperar la salud de forma integral. Por eso, un buen tratamiento homeopático requiere de meses de seguimiento para llegar a la curación completa. Incluso cuando han desaparecido los síntomas, se sigue tratando una temporada para acabar con las causas que los pueden hacer reaparecer.

En el caso de los niños, la homeopatía se convierte una aliada en el desarrollo, crecimiento y bienestar de los mismos, que pasan toda su infancia sin tener que hacer uso de  antibióticos ni otros medicamentos más agresivos, y que pueden recuperar la salud de problemas que ya en edades tan tempranas se habían cronificado.

Las formas de presentación de los medicamentos son variadas: tabletas, comprimidos, jarabes, gotas, cremas, geles, óvulos, supositorios,…pero tal vez los más utilizados son los gránulos sublinguales, unas pequeñas bolitas que se dejan bajo la lengua para su mejor y más rápida absorción. Todos los remedios vía oral homeopáticos deben dejarse unos instantes bajo la lengua para que se absorban, y es por ello por lo que se recomienda su uso antes de las comidas, mejor diez o quince minutos, y se desaconseja el empleo de menta o derivados, café o tabaco, que cierran los poros sublinguales.

 

Ventajas del medicamento homeopático

1) Eficacia comprobada a lo largo de millones de tratamientos.

2) Sustancias naturales.

3) Medicamentos carentes de agresividad farmacológica, es decir: * No presentan
efectos secundarios. * No presentan contraindicaciones.

4) Aptos para todo tipo de pacientes * Embarazadas * Lactantes * Niños *
Ancianos * Diabéticos

5) Tratamientos integrales y personificados, donde se tienen muy en cuenta todas las
peculiaridades del paciente.

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